Sobre este episodio
Sebas y Dani sacaron la cafetera, llenaron sus mejores tazas y cual señoras se instalaron en el balcón a hablar de esas pésimas cuentas de Instagram que dan pena ajena, de lo que significa ser un buen copiloto y de esos vigilantes que por un buen Belmont son capaces de alcahuetear todo.